Arte y Medio Ambiente: Exposición en Valparaíso

Diálogo hacia mundos más sostenibles. Esta exhibición es la primera exposición en estética y sostenibilidad (¡EAS!) y el programa de diálogo mundos sostenibles.

 

La decimosexta estación del excelente programa de exhibición  “¡ejemplos a seguir! “Mundos sostenibles” en Valparaíso ha sido nombrada la mejor exposición internacional del año 2017 en Chile por el círculo de críticos de arte de Chile.

Teniendo a ¡EAS! en el centro de su programa, mundos sosteniblespromovió paneles de discusión, talleres, visitas guiadas, charlas con artistas, representaciones y proyecciones de video, abordando una amplia gama de temas relacionados con el extractivismo, el cambio climático y modelos alternativos de desarrollo.

En el programa de diálogo, en el  KMGNE participó con Joachim Borner, se enfocaron los siguientes cuatro temas:

1) “Territorios y recursos: modelos de desarrollo en disputa” (8 – 11 de junio)
2) “Soberanía alimentaria y los desafíos del cambio climático” (29 de junio – 2 de julio)
3) “Agua: ¿propiedad privada o bien común?” (3 – 5 de agosto)
4) “Ciudades y ciudadan@s del futur@s” (del 10 al 12 de agosto)

La estación de exposición 16 fue de 06/10/17 a 12/08/17 se muestra en el Parque Cultural de Valparaíso, lo que permite Heinrich Böll Stiftung Cono Sur, Instituto de Estudios de Sostenibilidad avanzada IASS, Potsdam y Goethe Institutos Chile.

Más informaciones: http://kmgne.de/wp-content/uploads/2018/02/ZNE_CHILE_Dialogue_LR.pdf

Director de NIDAS participa de la Mesa Alternativas al Extractivismo , en el marco del programa de diálogo “Mundos sostenibles” organizada por la fundación H. Boll.

Junto a los panelistas: Ulrich Brand (Universidad de Viena | Austria), Maristella Svampa (Universidad Nacional de La Plata | Argentina), Alberto Acosta (Economista | Ecuador), Felip Gascón i Martín (Decano Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Playa Ancha, Valparaíso).

“El Cono Sur se halla en una dramática fase de cambios y atraviesa actualmente una crisis por partida doble. Por un lado, los altos costos sociales y ecológicos del modelo económico basado en la producción de materias primas son cada vez más evidentes, aunque ello no vaya acompañado de una crítica fundamental al modelo predominante. Por el contrario, para compensar los menores ingresos, los gobiernos de la región tienden a incrementar los volúmenes de extracción y en parte recurren a métodos extractivos no convencionales, tales como el fracking. Por el otro lado, la crisis económica, vinculada al fin del boom de los precios de las materias primas, conlleva también efectos políticos. Los gobiernos progresistas/de izquierda de la región están bajo creciente presión porque no pudieron cumplir, o lo hicieron solo parcialmente, su promesa de vincular el crecimiento a la justicia social y la redistribución.

Aunque es demasiado temprano para hablar de una derechización generalizada de la política en la región, si cambió drásticamente el contexto político para reformas democráticas y económicas.

Además se nota claramente que los modelos de acumulación extractivista se relacionan con específicas formas de regulación social. Las estrategias de cooptación practicadas desde el sector económico (en particular, por las empresas de la megaminería) se dirigen no solamente a los miembros del Parlamento y del Gobierno, sino también hacia el aparato de la administración y hacia porciones del poder judicial, socavando de ese modo el fundamento democrático de la participación con iguales derechos para la toma de decisiones políticas. Los lobbys mineros lograron impedir la sanción de sendas leyes de protección de glaciares en Chile y Argentina. La minería pone en peligro las principales reservas de agua dulce de la región y el abastecimiento de la población con agua potable. Los intereses del lobby agrario son poderosos y ello determina que, ante las prácticas de ganadería extensiva y de monocultivos, las alternativas de agroecología respetuosas del clima y resilientes alcancen por ahora escasa difusión.

Dentro de este contexto político ajeno, superar la matriz extractiva y los modelos de despojo prevalentes en la región se hace cada vez más urgente.”

(Fuente: Fundaciòn Heinrich Böll)

NIDAS y Escuela de Geografia, realizan X Seminario Resistencia Territorial; “La contradicción entre extractivismo y desarrollo”

En el auditorio Salvador Allende de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano (UAHC) se llevó a cabo el X Seminario de Resistencia Territorial: “La contradicción entre extractivismo y desarrollo”, organizado por la Escuela de Geografía, el Instituto de Humanidades y el Núcleo de Investigación y Docencia en Ambiente y Sociedad (NIDAS).

La jornada fue inaugurada por el profesor Rajiv Mahev, del CEDEUS Universidad Católica, quien se refirió a los conflictos socio-ambientales que se están generando debido a los megaproyectos que se están levantando a nivel mundial.

El docente hizo hincapié en que los conglomerados económicos, entre sus políticas, buscan el diálogo con las comunidades intervenidas para llegar a acuerdos beneficiosos entre ambas partes. Sin embargo, apunta a que esta relación en la mayoría de los casos es simplemente para evitar que sus proyectos se entrampen.

“El no tener conflictos con la comunidad es para obtener lo que llaman ‘licencia social’, que no es tangible y sólo se sabe que se tiene cuando la llegan a perder. Pero regularmente sólo hacen cosas correctas con las comunidades por intereses monetarios”, comentó Mahev sobre estas estrategias.

El académico sostiene que, si bien los estados tienen el deber de proteger los derechos humanos de las comunidades, en la mayoría de los casos terminan siendo “socios” de la empresa privada. Por eso, el experto califica al Estado chileno de ausente, pero presente cuando la situación afecta sus intereses.

En relación a las comunidades indígenas, sostuvo que “Chile ratificó el convenio 169 de OIT, que determina que los pueblos indígenas tienen participación (en las decisiones respecto de intervenciones en los territorios que ocupan). Pero ojo, que este acuerdo no les da derecho a veto”, apuntó.

 

La estrategia del tejido social

La estrategia de los privados está basada en hacer propio el debate sobre los derechos humanos. Y, bajo el subterfugio de la participación de la comunidad, logran que proyectos generen una menor resistencia.

“Buscan domesticar y silenciar. La táctica de la participación es para hacer más dócil la resistencia. El tejido social es lo que hace dividir a las comunidades, ayudan a atomizar y agudizar los conflictos”, expresó, apuntando a casos como Pascua Lama y Caimanes, relacionados con la minería.

De todas maneras, Mahev cree que a pesar que una comunidad sea disgregada, un grupo minoritario puede lograr paralizar megaproyectos que afecten a la comunidad a través de las leyes. ”Las normas generales de participación ciudadana del MOP son fuertes, está lo necesario. El problema está en la implementación… Las minorías, a través de las vías judiciales pueden detener las obras. El caso chileno no es para ser tan pesimista”, finalizó.